Archivo de la categoría: Escuelas de doctorado

Reunión de la Conferencia de Directores de Escuelas de Doctorado

Los pasados días 5 y 6 de noviembre se reunieron en Las Palmas de Gran Canaria los directores de Escuelas de Doctorado de la mayor parte de las universidades españolas. La reunión sirvió para intercambiar información y experiencias de los responsables estas nuevas entidades que se han creado a partir de la nueva organización de los estudios de doctorado promovida por el RD99/2011. Los temas principales que se trataron fueron:

  • El seguimiento y la acreditación de los nuevos programas de doctorado
  • La financiación de las Escuelas de Doctorado
  • Las actividades organizadas por las Escuelas y por los propios programas de doctorado
  • La situación de los doctorandos de programas de doctorado anteriores al RD99/2011 y en proceso de extinción

En la reunión se constataron las dificultades de la puesta en marcha de un sistema de estudios de Tercer Ciclo que implica grandes cambios con respecto al tradicional, pero al mismo tiempo hubo consenso en que este sistema proporciona grandes oportunidades para mejorar la formación durante el periodo doctoral, la calidad de las tesis doctorales y el prestigio del doctorado ante los potenciales empleadores.

Más información sobre la Conferencia de Directores de Escuelas de Doctorado en: http://www3.uah.es/cded/

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Comienza el curso 2015-2016

Ramón Muñoz-Chápuli
Director de la Escuela de Doctorado de la UMA

Ha comenzado ya para nuestros doctorandos el curso 2015-16, que supone el tercer año de implantación de los nuevos programas de doctorado regulados por el RD99/2011 (el segundo para el programa de doctorado de Biomedicina). De alguna forma este tercer curso completará el despliegue del nuevo doctorado y nos permitirá valorar en qué medida ha supuesto avances y mejoras en relación al sistema anterior. También nos permitirá detectar las deficiencias que sin duda se están produciendo y tratar de solventarlas.

Es importante que todos los que participamos en el nuevo doctorado tengamos en cuenta que se trata del cambio más importante que se ha producido en el diseño del Tercer Ciclo de los estudios universitarios en las últimas décadas. Un cambio que responde a directivas europeas, particularmente a los principios de Salzburgo de los que en febrero pasado se cumplió el décimo aniversario. Estos principios consistieron en diez recomendaciones para el desarrollo de los programas de doctorado en los estados de la Unión Europea. En particular se recomendó promover la formación y el desarrollo profesional, sin perder de vista el papel central de la investigación original en el doctorado, reforzar la supervisión y evaluación del doctorando, así como sus garantías, establecer unos plazos razonables para el doctorado y fomentar la movilidad internacional.

Los nuevos programas de doctorado proporcionan la oportunidad, si somos capaces de aprovecharla, de aplicar estos principios y de mejorar no sólo la calidad de las tesis doctorales, sino la preparación de los doctores para la “vida después de la tesis”. Es obvio que un cambio de este calado no puede hacerse sino gradualmente, puesto que estamos hablando de cambios estructurales y, sobre todo, cambios en la concepción que hasta ahora hemos tenido del doctorado, bien como doctorandos, directores  de tesis o participantes en programas de doctorado.

Este tercer curso académico de los nuevos programas de doctorado será sólo un paso más, pero debe ir en la dirección que todos queremos, la de otorgar al doctorado el prestigio social y la valoración que merece por parte de todos, y particulamente por los empleadores. La salida tradicional del doctor (la universidad, los organismos públicos de investigación) no puede absorber en el futuro el elevado número de doctores que produce el sistema universitario español (alrededor de 10.000 al año). La alternativa dependerá de que sepamos difundir este mensaje: un doctor o una doctora por una universidad pública española es una persona que no sólo ha realizado una investigación de calidad, y ha hecho avanzar la frontera del conocimiento. Ese doctor o doctora también ha sido una persona que se ha enfrentado a problemas, que ha buscado soluciones, que ha desarrollado iniciativa personal, que ha trabajado en un grupo de investigación, que sabe localizar y seleccionar la información relevante, es capaz de elaborar y presentar resultados, conoce el mundo de la gestión de la investigación… Una persona por tanto que puede aportar sus múltiples capacidades a la empresa o el organismo que le contrate. La responsabilidad de los que estamos implicados en el nuevo doctorado es por tanto doble, cambiar la imagen que se tiene del doctor como especialista en un tema muy concreto, y contribuir a desarrollar durante el doctorado las capacidades que hemos mencionado antes .

Esto, ya se ha dicho, no puede hacerse en un año, ni en tres, pero podrá hacerse realidad si todos los que formamos parte del doctorado en la universidad pública somos conscientes de cuál es la dirección correcta, si nos comprometemos y actuamos en consecuencia.

El doctorado: luces, sombras y lecturas recomendables

Ramón Muñoz-Chápuli
Director ED – UMA

La publicación digital El diario.es publica un interesante artículo firmado por Fernando Valladares, Joaquín Hortal,Jordi Moya y Adrián Escudero titulado El significado y la importancia de ser doctor. Se trata de una recomendable lectura para nuestros doctorandos. Mucho menos optimistas, pero siempre dignos de tener en cuenta, son varios artículos aparecidos en publicaciones del grupo Nature, que se muestran críticos con el vigente sistema de programas de doctorado a nivel mundial. Debemos esta recopilación al blog de Francisco Villatoro, quien hace un resumen de los mismos. Personalmente encuentro discutibles algunos puntos de estos artículos de opinión, que en general alertan de un exceso de producción de doctores, una disminución de la calidad de la formación doctoral, una especialización excesiva y una falta de adquisición de habilidades profesionales, útiles para  el mundo laboral. Creo que contemplar la formación universitaria en general y la doctoral en particular sólo desde la perspectiva del desarrollo de la empleabilidad da una visión, pragmática pero sesgada, de la función de la universidad. Por más importante que sea la empleabilidad, que lo es, creo que la universidad debe formar ciudadanos completos, seres humanos capaces de crecer en múltiples dimensiones, entre ellas también la laboral, sin duda. En cualquier caso aquí están los mencionados artículos para que forméis vuestra opinión:

Por último, creo que es del mayor interés este artículo escrito conjuntamente por Raymond Gosling, Cheryll Tickle, Steve W. Running, Yao Tandong, Andras Dinnyes, A. A. Osowole y Erika Cule, en el que cada uno de los autores cuenta cómo fue su experiencia doctoral en una década diferente, desde la de los cincuenta del siglo pasado hasta la primera década del siglo XXI:

Seven ages of the PhD

Espero que algún día vosotros, doctorandos de la UMA, también podréis contar en Nature vuestra experiencia sobre hacer un doctorado en la década de los 2010s. ¡Y espero que recordéis esta experiencia con agrado!

En resumen, el doctorado sigue siendo un importante logro personal, sigue siendo el escalón más alto de una carrera académica y sigue proporcionando un altísimo nivel de formación. Pero también es cierto que todos los implicados tenemos que reflexionar y trabajar para que el prestigio de ser doctor se mantenga o aumente en nuestra sociedad, y para que la formación doctoral sea cada vez de mayor calidad y contribuya a que nuestros doctores desarrollen su vida como profesionales y como personas.

Los directores de la Escuelas de Doctorado andaluzas se reúnen en la UMA

El pasado día 17 de enero, los directores de las Escuelas de Doctorado, vicerrectores y directores de secretariado responsables del doctorado en las universidades andaluzas se reunieron en la UMA. En esta reunión las Escuelas de Doctorado presentaron su situación actual, su funcionamiento y sus objetivos. También se discutieron temas comunes acerca del funcionamiento del doctorado, se intercambiaron experiencias y se plantearon interesantes posiblidades para nuestros doctorandos, como la posibilidad de organizar actividades comunes o reconocer actividades realizadas en universidades diferentes a la del doctorando. Se llegó al acuerdo de mantener este foro de discusión e intercambio de experiencias sobre el doctorado en Andalucía.

directores EEDD Andalucía