Archivos Mensuales: marzo 2014

Sobre el índice de Buxton y la investigación

Antonio Vallecillo

Director CIPD – UMA

En su ensayo de 1994 “The Strengths of the Academic Enterprise”, el gran Edsger W. Dijkstra discute sobre la Universidad como institución a lo largo de los años, y la dificultad inherente que tiene a la hora de cooperar con la industria. Una de las razones que Dijkstra ofrece se basa en un número especial, el índice de Buxton, muy importante a la hora de comprender las relaciones entre dos instituciones – y también entre dos personas:

“My third remark introduces you to the Buxton Index, so named after its inventor, Professor John Buxton, at the time at Warwick University. The Buxton Index of an entity, i.e. person or organization, is defined as the length of the period, measured in years, over which the entity makes its plans. For the little grocery shop around the corner it is about 1/2, for the true Christian it is infinity, and for most other entities it is in between: about 4 for the average politician who aims at his re-election, slightly more for most industries, but much less for the managers who have to write quarterly reports. The Buxton Index is an important concept because close co-operation between entities with very different Buxton Indices invariably fails and leads to moral complaints about the partner. The party with the smaller Buxton Index is accused of being superficial and short-sighted, while the party with the larger Buxton Index is accused of neglect of duty, of backing out of its responsibility, of freewheeling, etc. In addition, each party accuses the other one of being stupid. The great advantage of the Buxton Index is that, as a simple numerical notion, it is morally neutral and lifts the difference above the plane of moral concerns. The Buxton Index is important to bear in mind when considering academic/industrial co-operation.”

Pues bien, este índice también tiene mucho que ver con la investigación, y con los alumnos de doctorado. Porque, al final, estamos hablando de proyectos de larga duración.

Si nos fijamos, el índice de Buxton de un estudiante de doctorado es fácil de calcular: entre 3 y 4. Ese es normalmente el número de años que tarda en hacer la tesis, y es su único objetivo durante ese periodo. Toda su vida gira en torno a ese objetivo, y todos sus esfuerzos intermedios van encaminados a lograrlo. Estos números coinciden con la duración de los proyectos de investigación que otorga la el Ministerio, la Junta o la Unión Europea, o con la duración de las becas FPI y FPU para realizar el doctorado.

A medida que el investigador va madurando y comienza a dirigir proyectos y a  un grupo de investigación, su índice de Buxton va creciendo: sus miras no se centran a 4 años, sino a 6 o incluso a 8; sus planes incluyen la solicitud de proyectos para mantener un flujo constante de dinero para soportar su investigación y pagar los sueldos de sus becarios; sus ideas se plantean a lo largo de dos o más proyectos de investigación consecutivos; en definitiva  su  horizonte se alarga. Esto le permite otear más lejos y plantearse proyectos más ambiciosos. El investigador sabe sacrificar objetivos o logros a corto plazo en aras de conseguir un beneficio mayor y a más largo plazo, algo que no haría si su índice de Buxton fuera menor.  Mi experiencia me indica que cuánto más senior (que no más viejo 🙂 ) es el investigador, mayor es su índice.

Finalmente, los gestores de la investigación tienen, o al menos  deberían tener,  mayores índices de Buxton, normalmente entre 10 y 15 años. Las políticas de investigación deben plantearse con objetivos a cumplir al menos en ese periodo de tiempo de forma que se permita o facilite  que los investigadores y las universidades evolucionen hacia una posición más ventajosa en cuanto a investigación y que obtengan mejoras  tanto en la calidad de su producción como en su productividad. De ahí que, por ejemplo, se trabaje en la UE en el programa Horizon2020, o que las medidas que se están tomando ahora sobre los nuevos doctorados se hayan planteado a 10 años, que es cuando se esperan recoger los frutos de esta gestión.

La diferencia entre el índice de Buxton es también muy importante a la hora de explicar las razones de muchos desencuentros.  Dijkstra menciona que una de las dificultades que tienen la Universidad y la Industria para cooperar está motivada por la diferencia entre sus índices. Pero también esta diferencia es la que permite explicar los desencuentros y frustraciones de muchos investigadores al tratar con sus políticos, o con algunas administraciones.

De hecho, conocer y tener en cuenta el índice Buxton en nuestros planes y en nuestra carrera profesional tiene dos implicaciones inmediatas, ambas fundamentales. En primer lugar, implica la necesidad de definir nuestra estrategia de futuro, y un plan a cumplir en un futuro (la cercanía o lejanía de ese “futuro” es precisamente lo que mide el índice de Buxton). Y será en base a esa estrategia a partir de la cual estableceremos metas intermedias, planificaremos hitos y resultados parciales, y decidiremos qué  acciones conviene realizar (al estar dirigidas al objetivo global) y cuales no (al apartarse de él).

En segundo lugar, el índice de Buxton es esencial a la hora de plantear nuestras relaciones con otras personas e instituciones. Siendo conscientes del índice de Buxton de nuestros interlocutores nos permite comprenderlos mejor, y es de una ayuda inestimable para poder cooperar con ellos. Por ejemplo, al hablar con proyectos de investigación con una empresa es importante plantear el tener resultados con ellos a lo sumo en 1 ó 2 años, para que puedan realmente interesarles. Sin embargo, para establecer una cooperación con otro grupo de investigación extranjero pueden plantearse mejor estrategias a 4 o 6 años, en donde sea posible el intercambio de doctorandos, la codirección de tesis, las estancias de postdocs,  solicitudes y desarrollo conjuntos de proyectos de investigación, etc.

En general, tener en cuenta el índice de Buxton de cada una de las partes permite acercar a los investigadores, a la industria y a los gestores de su investigación, o al menos ayudar a comprender las posturas, planes y acciones de cada uno.

Por cierto, el índice de Buxton también puede definirse a nivel personal. Cuál es el tuyo?

PS. Merece la pena leer el ensayo completo de Edsger W. Dijkstra, que sirve para comprender mejor las relaciones entre la Universidad, la Industria y la Política, que siempre han sido, y serán, complejas.

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Abierta la convocatoria de ayudas de la UMA para tesis con mención de doctorado internacional o en régimen de cotutela

Se han convocado diez ayudas para realizar estancias que hagan posible la obtención del Doctorado Internacional en la UMA y ocho ayudas para estimular la realización de tesis en régimen de cotutela internacional.

Esta convocatoria estará abierta desde el 3 hasta el 24 de marzo.

Podéis descargar el texto de la convocatoria aquí.

Recordad que existe una página que recoge las becas y ayudas para doctorandos, tanto las propias de la UMA como las de otras instituciones.